En la ciudad de Zaragoza se encuentra el palacio de la Aljafería, cuya construcción fue ordenada en el siglo XI por el segundo monarca de la dinastía de los Banu Hud, Abú Ya´far Ahmad ibn Sulaymán al-Muqtadir Billah, conocido por su título honorífico de Al-Muqtadir (el poderoso). El palacio, de planta rectangular, está rodeado de una muralla y torres en forma cilíndrica y otras rectas, desde donde se aseguraba la defensa del palacio. En el interior de su recinto monumental se encuentras varias habitaciones dispuestas alrededor del patio que conducen a una pequeña mezquita con un mihrab en forma de herradura; es considerado el primer mihrab construido siguiendo el modelo cordobés; mientras que el arco de la entrada contiene inscripciones con los típicos motivos de ataurique, otra característica del tallado y grabado cordobés. No obstante, el palacio de la Aljafería se distingue de la arquitectura cordobesa en varios planos; a diferencia de los que aparecen en el palacio de al-Hakam II en córdoba, donde los arcos son entrelazados, aquí los arcos quedan separados. Otra característica de los arcos es su forma polilobulada decorados por complejas lacerías y relieves de atauriques cuya función arquitectónica es embellecedora.

Una muestra de este arte arquitectónico la refleja la inscripción de estuco que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. En ella, los arcos no se unen sino que quedan separados por un gran número de columnas decorativas, apoyadas en otras pequeñas columnas y capiteles.

Los gobernantes de Zaragoza demostraron tener una gran admiración por el arte cordobés debido a su magnitud y sus profundas implicaciones.

Al-hadara al-arabya al-islamya fi al-andalus, [=La civilización árabe islámica en al-Andalus] tomo II, Salma AL-Jadrah al-jayuchi, Markaz Dirasat al-wahda al-arabya, ataab’a attania, Beirut, noviembre de 1999.

“الحضارة العربية الإسلامية في الأندلس” (بتصرف)، الجزء الثاني. تحرير: د. سلمى الخضراء الجيوشي، مركز دراسات الوحدة العربية، الطبعة الثانية، بيروت، نوفمبر 1999