La mayoría de los manuscritos aljamiados disponibles hoy en día tienen que ver de una forma u otra con la religión: Corán, Hadith, sufismo, historias islámicas, etc. Esto nos lleva a preguntarnos sobre la relevancia del surgimiento de esta literatura en respuesta a la necesidad de crear una herramienta de comunicación religiosa diferente del romance asociado orgánicamente en este período con el cristianismo en España.

La respuesta científica a esta pregunta requiere seguir las pautas de esta producción aljamiado-morisca, desde su aparición como fórmulas preliminares simples que crecerán y madurarán en forma de textos largos, sujetos a leyes escritas, fijas en gran medida. En una investigación anterior titulada “¿Por qué los textos aljamiado-moriscos fueron escritos en árabe?”, intentamos dar explicación a este fenómeno cultural andalusí. En cualquier caso, podemos afirmar, con cierto margen de certeza, que la urgente necesidad de tener una herramienta de comunicación religiosa entre los moriscos le ha otorgado a la escritura aljamiada esa madurez a la que nos hemos referido anteriormente como resultado del amplio uso de dicha herramienta …

Se ha hablado a menudo, entre historiadores y personas con interés por esta minoría musulmana, de la decadencia cultural que alcanzaron, comparándolos a sus antepasados andalusíes y sus coetáneos cristianos. Sin embargo, las persecuciones culturales a las que estaban sometidos justifican esa decadencia; la preservación de ese grado de cultura y su desarrollo con los pocos medios disponibles hace que sean dignos de orgullo, superando incluso a sus ancestros andalusíes y sus coetáneos cristianos quienes disponían de todas las condiciones favorables y del ambiente adecuado para llevar a cabo su revolución científica y cultural. Por otro lado, hay que acercarse a la cultura morisca con una especie de inteligencia especial para comprender la profunda visión de esta cultura. En este contexto, los moriscos tenían un trato especial con el idioma al que tradujeron textos religiosos del Corán, el Hadith y otros textos relacionados con el Islam, un trato que fue dictado por ese rechazo de todo lo que era cristiano. De modo que evitaban el uso de cualquier palabra que pudiera llevar a confusión con un ritual o creencia cristiana. Algunos moriscos han llegado al extremo de intercalar palabras escritas en letras árabes en medio de un texto redactado íntegramente en caligrafía latina; es el caso de la palabra “Dios” (الله) por ejemplo. Según ellos, la palabra (الله) no se traduce como “Dios” ya que no sería razonable asociar el “Dios cristiano” con el “Dios Islámico”. Los cristianos adoran a Cristo como Dios y por lo tanto, en base a esta proposición, los moriscos se negaban a relacionar a (الله) con Dios y no aceptaban, por lo tanto, la idea de Dios encarnado en el hombre. En caso de que se encontrara el uso de la palabra en español estaría justificado. Es el ejemplo del manuscrito aljamiado n° 9067 donde aparece la palabra “Dios”, tratándose de la religión cristiana. El tono del manuscrito revela que no estaba destinado a los musulmanes sino a los cristianos. En otro manuscrito Gay S2, de la Academia Real de Historia en Madrid, encontramos nuevamente la palabra “Dios” en latín. El manuscrito habla de la sabiduría de Salomón y por lo tanto, el uso de la palabra “Dios” en este caso, se justifica al tratarse de una era anterior a Cristo y el profeta Muhammad. Y por lo tanto, sin duda alguna, ambas palabras son de significado similar. Junto a ello, existe otra palabra a la que no encontramos rastro en los libros moriscos y es “Mahoma”. Si bien esta fórmula, es usada por los cristianos para referirse al profeta de los musulmanes, los moriscos evitaban su uso para evitar caer en cualquier distorsión de desprecio. Solían pronunciar el nombre del Profeta Muhammad con dos “m” y a veces, con una sola “m” Muhamad. Lo mismo se puede aplicar a los nombres de los demás profetas. Los moriscos escribían los nombres de Adam, Ibrahim, Ishaac, Yussuf, Sulaimán, Yunuss, Musa e Issa… tal como se escriben y se pronuncian en árabe aunque el sistema de sonido español prevalecía sobre ellos y distorsionaba algunos de estos sonidos.

Por otro lado, los manuscritos aljamiado-moriscos están impregnados de terminología islámica, tales como: la oración (الصلاة) – la limosna (الزكاة)– la adoración (العبادة) – la postración (السجود), etc. El uso de dichos vocablos se debe a la misma razón que citamos en el caso de los nombres de los profetas. Es decir, rechazar el uso del término español correspondiente, o cristiano por parte del morisco.

Hussein Bouzineb, Revista de la historia árabe, N° 4, 1° edición, Ed. An-najah al-Jadida, Casablanca, 1997.

من مجلة التاريخ العربي، الدكتور حسين بوزينيب.  العدد الرابع 1997م، الطبعة الأولى، مطبعة النجاح الجديدة الدار البيضاء.