Durante su reinado, los reyes de la dinastía saadí trataron de abrir su puerta a los moriscos expulsados, proporcionándoles toda la asistencia, tanto a nivel de las operaciones jihadistas como en el plano social y económico, incluso prestaron su ayuda a los moriscos que permanecieron en la Península, a pesar de los infalibles intentos para impedir cualquier contacto entre los moriscos dentro y fuera de España. Sin embargo, la presión turca ha frustrado muchos de los proyectos jihadistas que los reyes saadíes querían emprender contra los españoles lo que les obligó a buscar nuevos aliado.

La presencia andalusí se mantuvo fuerte después de la muerte de Mohammed al-Sheikh. Un marinero alemán, residente en Estambul (alrededor de 1560 d.c.), informó que circulaban rumores en el califato otomano sobre la presencia de 80.000 andalusíes que habían buscado refugio en Fez y estaban decididos a tomar represalias contra los tribunales de la Inquisición española. Sin embargo, si fue el caso así durante la época de Mohammed al-Sheikh y no planteaba ningún problema, ya que la comunidad andalusí en Marruecos apoyaba absolutamente al monarca Saadí, ya sea frente a cristianos o turcos, la situación sería bastante diferente en la época de su hijo Abdullah Al-Ghalib, quien adoptará graves medidas en contra de los moriscos.

 

Mohammed Rezzouk, “La emigración andalusí a Marruecos durante la primera fase de la época saadí” en Los moriscos, cuatro siglos después de la expatriación, Coordinación de Rahma Hadri, Publicaciones del Centro de Estudios al-Andalus y Dialogo de Civilizaciones, Rabat, 2015.

الموريسكيون، أربعة قرون بعد التهجير، د. محمد رزوق (ندوة)، منشورات مركز دراسات الأندلس وحوار الحضارات، الرباط، 2015.