Los habitantes de al-Andalus estaban compuestos de campesinos y urbanos tal como fue el caso en Marruecos,  y a diferencia de lo que fue en las regiones de la Europa mediterránea, donde las aldeas representaban los centros de residencia de la gran mayoría de la población, mientras que las ciudades no fueron centros de agrupamiento de las comunidades sino hasta el final del siglo XI. De ahí, al-Andalus representó un caso particular dentro del contexto europeo.

Los documentos existentes, desgraciadamente, no nos permiten determinar el número de aquellas poblaciones o el porcentaje de los urbanos frente a los aldeanos, aunque sí dejan constancia de las aglomeraciones que hubo tanto en las zonas rurales como urbanas hasta finales del siglo XIV.

b. Hawkal, fue testigo de lo mencionado; había visitado al-Andalus a principios del año 337 H.; en su libro Surat al ard (la imagen de la tierra) (كتاب صورة الأرض) afirma que la mayoría de sus tierras están pobladas, que no hay ciudad que no estuviera habitada y que Córdoba, la madre de las ciudades, no hay ciudad que la asemeje en la península ni en Bilad el-Cham (الشام), hasta tal punto de dar la impresión que ya no hay cabida para más gente lo que justifica la construcción de Medina Azahara con el fin de aliviar la aglomeración de la población.

Algunas fuentes insisten en que Córdoba y al-Andalus, en general, permanecieron pobladas hasta el comienzo de la confrontación entre los bereberes y los andalusíes. Tanto Córdoba como otras ciudades de al-Andalus constituían centros urbanos de los que dependían un conjunto de provincias de superficie diversa, que incluían por su parte aldeas cuyo número de habitantes era desequilibrado con el de otras zonas de la provincia. El número de las aldeas que incluye cada provincia de Córdoba llegó, por ejemplo, a 17 (en la provincia de Masarra), y 102 en otra provincia; todas ellas en general eran pequeñas comunidades residenciales, cuyo número de casas podía llegar a ser 10 en algunos casos, junto a la mezquita y a una fortificación que servía para proteger los habitantes en caso de algún ataque militar o algo parecido.

Yussef Neggadi, La agricultura en al-Andalus durante el siglo V,  Ed. Dar Maktabat al-Hayat, Bayrut, 1° edición,  2007.

الزراعة في الأندلس خلال القرن الخامس الهجري، يوسف نكادي، الطبعة الأولى 2007، منشورات دار مكتبة الحياة، بيروت