El Grupo Islámico en Andalucía surgió de una experiencia puramente andalusí y se formó como resultado natural del movimiento nacionalista andalusí de raíces islámicas. El grupo en sí es un auténtico movimiento islámico andalusí arraigado en tierra andaluza. Se considera a Blas Infante como su primer fundador y padre espiritual. El grupo cree que los nacionalistas andaluces contemporáneos, llamados “seguidores de Infante”, aplicaron sólo algunas de sus ideas políticas e ignoraron sus ideas sobre la identidad andaluza y la necesidad de restaurarla informando al pueblo andaluz de su historia y fe islámicas, enseñándole el idioma árabe y abriendo la posibilidad de volver al Islam a quienes lo deseen.

Los fundadores del grupo pasaron por tres etapas: comenzaron su vida pública en los partidos de izquierda, de ahí a los partidos nacionalistas andaluces. La mayoría de ellos provenían de familias intelectuales, activas en los movimientos izquierdistas, anarquistas y nacionalistas, y la mayoría nacieron después de 1950. Después de 1965, varios de ellos se unieron a la “Liga Juvenil Comunista”, los “Comités de Juventud Obrera” o el “Partido Comunista Español”. Por entonces, los partidos de izquierda, especialmente el Partido Comunista, atraían a la juventud andaluza afectada por el levantamiento de mayo de 1968, que creía en su capacidad para enfrentar el régimen dictatorial de Franco.

Tras la muerte de Franco en 1975 y una vez que la escena política española quedó despejada, algunos jóvenes andaluces del Partido Comunista se sintieron decepcionados ante la organización jerárquica y la dictadura interna del partido. Descubrieron, asimismo, que no había ningún programa especial sobre al-Andalus ni ningún sentimiento de identidad andaluza. De modo que algunos de estos jóvenes se unieron a otros partidos de izquierda, como “La Joven Guardia Roja” (JGR) y el “Partido Socialista Obrero español” (PSOE), mientras que otros fundaron un movimiento cultural para restaurar la cultura andalusí.

En 1976, el mencionado movimiento cultural se convirtió en un movimiento político bajo el nombre de “Partido Socialista de Andalucía”. Sin embargo, no duró mucho, y quedó disuelto. Algunos de sus elementos se reunieron en Málaga, Granada y Sevilla formando en el mismo año el “El Frente Andaluz de Liberación (FAL)” como un partido con una clara orientación nacionalista que exigía la independencia de Andalucía. En 1977, se amplió el grupo durante una asamblea general que incluía a grupos separatistas de La “Unión de Juventudes Comunistas de España” (UJCE), “La Joven Guardia Roja” (JGR), el “Partido obrero de Unificación Marxista” (POUM) y la “Confederación Nacionalista Obrera” con tendencia anarquista y se convirtió, bajo la dirección de Antonio Medina Molera, en la organización juvenil más importante de Andalucía. Con el gobierno de Suárez el frente fue atacado y perseguidos sus miembros, especialmente su presidente. Dicha situación, además de las considerables dificultades materiales que padeció el Frente, llevaron a su división en tres facciones:

  • Los nacionalistas andaluces que reivindicaban la arabización de Andalucía lingüísticamente y la restauración de la identidad andalusí sobre la base de la doctrina monoteísta;
  • Los ambientalistas estrechamente asociados a los movimientos ecologistas europeos (Verdes) y los movimientos llamados Nuevos;
  • Y, un pequeño grupo de seguidores de los movimientos laborales tradicionales en su organización, programas y método de lucha.

En 1978, las mencionadas divisiones llevaron a la disolución del Frente así como del “Partido Obrero Español” a raíz de la cual se formó el “Partido de Liberación andaluza” con los miembros de ambos partidos. Dentro del nuevo partido hubo dos tendencias políticas, una nacional andaluza y la otra comunista. De modo que los nacionalistas empezaron a utilizar consignas islámicas e incluso la pintaron en una iglesia de Sevilla, acto al que se opusieron los comunistas del partido provocando la disolución de partido en 1980. Como resultado, los nacionalistas constituyeron el “grupo Al-Azhar” con el fin de reconstruir una Andalucía independiente mediante la búsqueda de la identidad perdida, sin la acción política y centrándose en el estudio de las obras de Blas Infante.

Ali al-Muntasir al-Kettani, La resurrección del Islam en Andalucía, Ed. Al-Kutub al-Ilmiya, Beirut, 2005.

 انبعاث الإسلام في الأندلس، الدكتور علي المنتصر الكتاني، دار الكتب العلمية- بيروت،2005.