Entre los musulmanes que desempeñaron un papel importante en el resurgimiento del Islam en Andalucía con la restauración de la democracia en España, el difunto científico marroquí Dr. Ali Kettani, que Dios lo tenga en su guardia. Sobre su experiencia cuenta lo siguiente:

“La idea de establecer una asociación islámica en Córdoba coincidió con mi visita a Madrid en 1973, con el propósito de investigar los asuntos de las minorías musulmanas en Europa y América. En marzo de 1972, el Alcalde de Córdoba, en representación del Consejo Municipal de Córdoba, solicitó a la UNESCO considerar la mezquita de Córdoba como patrimonio de la humanidad y volver a otorgarle su función de mezquita, lo que provocó un acalorado debate en la prensa española.

El periódico «ABC», con fecha de 12/10/1972, publicó un artículo en el que Rafael Castejón, Director de la Real Academia Española de Ciencias y Artes, solicitó restablecer la función original del monumento y transferir, por lo tanto, la catedral establecida en el mismo a otro lugar adecuado. Los gastos estimados se calcularon alrededor de diez millones de dólares. El Rey Faisal (que Dios lo tenga en su guardia) se encargó del tema, y ​​envió con el Sheikh Mohammed Ahmed an-Naamán un mensaje verbal al General Franco, en julio de 1973, expresando su disposición a asumir el mencionado coste de transferencia. En mi opinión no fue cosa realizable debido a la concentración de la propiedad de la mezquita en manos de la Iglesia Católica, que no la abandonaría de ninguna manera. Pero la posición del consejo municipal de Córdoba me llamó la atención y me hizo pensar que la población cordobesa tenía una gran afinidad con el Islam, y que entre ellos había musulmanes en secreto.

En 1979, fue promulgada la nueva Constitución Española, conteniendo un artículo sobre la organización de las religiones, cuyos detalles fueron redactados más tarde y el 5 de julio de 1980, la Corte Internacional de Justicia aprobó la primera ley sobre la libertad de religión. A raíz de ello, el miércoles 9 de julio del mismo año, visité Córdoba y conocí a varios de sus musulmanes, tanto los españoles como los marroquíes residentes en la Península y les propuse la creación de la “Asociación Islámica de Córdoba” de acuerdo con las nuevas leyes.

A partir de entonces, inicié una serie de correspondencia con el alcalde de Córdoba, Julio Anguita. El 8 de agosto de 1980, le escribí desde Dhahrán (Arabia Saudita), instándole a apoyar a la comunidad musulmana en Córdoba y él me respondió el 18 de septiembre de la siguiente manera: “Durante mucho tiempo he considerado con interés los asuntos de la comunidad musulmana y estamos en contacto con uno de sus representantes en Madrid. Hemos acabado la entrega de una mezquita en Córdoba, con el fin de poder practicar sus ritos musulmanes. Nuestra relación histórica con el mundo islámico es lo que justifica nuestro deseo de tejer lazos de fraternidad, amistad y amor con la comunidad musulmana”. Le contesté el 11 de octubre con una carta de agradecimiento.

En una de sus correspondencias, el alcalde Anguita me informaba de la constitución de la “Asociación Islámica de Córdoba” y me invitaba a visitarlo con el propósito de estudiar la posibilidad de entregar la histórica Iglesia de Santa Clara, construida sobre la antigua mezquita musulmana Cadi Abu Othman (مسجد القاضي أبوعثمان), para que sea su sede.

Lo visité, por primera vez en Córdoba, el lunes 24 de noviembre de 1980 y tuvimos una reunión amistosa en la cual me demostró su orgullo de estar vinculada su ciudad al Islam y su predisposición a organizar la actividad de la comunidad musulmana allí. Me informó, asimismo, que el Concejo Municipal de Córdoba había acordado donar la Mezquita del juez Abu Othman a la Sociedad Islámica de Córdoba con la condición de que la restaurara y la convirtiera en un Centro de Radiación Islámica. Acordamos reunirnos el 26 de diciembre de 1980 con el jeque Mohammed Ali al-Muntasir al-Kettani, para recibir oficialmente la mezquita e inaugurarla celebrando el rezo en ella.

La mezquita del Cadi Abu Othman fue construida durante el reinado del califa omeya Abderrahmán III, en el casco antiguo de la ciudad de Córdoba, a unos 100 metros de la Gran Mezquita. Se extiende sobre una superficie de 1000 metros cuadrados, en una calle llamada hoy “Rey Heredia”. Cuando los cristianos ocuparon la ciudad de Córdoba la convirtieron en la iglesia de Santa Clara. El antiguo edificio fue vendido posteriormente a la municipalidad de Córdoba. El monumento necesita una amplia restauración; sus características islámicas aún existen, tiene dos plantas y un minarete, y es apto para ser un centro islámico integrado.

En viernes 12 de diciembre de 1980, por la mañana, el jeque recibió las llaves de la mezquita en una ceremonia en el consejo municipal de Córdoba, entregándolas al director de la Asociación Islámica de Córdoba y acudimos todos a la mezquita donde rezamos la oración del viernes y se hizo la llamada a  la oración desde su minarete.

Ali al-Muntasir al-Kettani, La resurrección del Islam en Andalucía, (texto adaptado), Ed. Al-Kutub al-Ilmiya, Beirut, 2005.

 انبعاث الإسلام في الأندلس، (بتصرف)، الدكتور علي المنتصر الكتاني، دار الكتب العلمية- بيروت 2005.