El Islam quedó ausente de España desde 1609, sin embargo, se mantuvo en secreto en los corazones de los musulmanes andalusíes que se quedaron, puesto que la cristianización era una condición para poder permanecer en la Península. No obstante, dicha situación se alivió después de la Segunda Guerra Mundial y la migración de un número considerable de musulmanes de la zona del protectorado español en el norte de Marruecos a España, como soldados en el ejército de Franco. Franco quien les había prometido entregar la mezquita de Córdoba en caso de que ganaran no cumplió con su promesa y para compensarlos les construyó una pequeña mezquita en una plaza pública en el centro de Córdoba, frente a un hospital para que pudieran orar por sus muertos. Sin embargo, la pequeña mezquita se cerró poco después de la guerra civil.

En 1964, se aprobó la Ley de Asociaciones, que permitía a las asociaciones religiosas no católicas ser reguladas por primera vez. Y en 1967, el gobierno español promulgó una nueva ley que permitía la libertad de religión, con la cual era posible que los no españoles establecieran asociaciones islámicas. Sin embargo, no facilitó ninguna presencia islámica organizada entre los ciudadanos españoles. Por lo tanto, quienes beneficiaron principalmente de esta ley fueron los estudiantes árabes maxrekíes quienes establecieron una asociación islámica de estudiantes en Granada en 1966 y fue registrada oficialmente en 1971 en el Ministerio de Justicia español, bajo el nombre de “Comunidad Islámica de España”. En 1974, el estatuto de esta asociación fue enmendado para permitirle construir mezquitas y centros islámicos en toda España. Y a raíz de ello, han abierto varias sucursales en diferentes ciudades españolas, incluidas Madrid, Zaragoza, Santander, Santiago, Málaga y Granada.

Ali al-Muntasir al-Kettani, La resurrección del Islam en Andalucía, (texto adaptado), Ed. Al-Kutub al-Ilmiya, Beirut, 2005.

 انبعاث الإسلام في الأندلس، (بتصرف)، الدكتور علي المنتصر الكتاني، دار الكتب العلمية- بيروت 2005، ص 322-323.